Última actualización: 23/04/2020

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Apostamos siempre a tu salud y la de los tuyos, por eso queremos que estés equipado con los productos que te ayuden a calmar cualquier molestia y dolor que te impida realizar tus actividades diarias de forma idónea. Por esta razón, te damos la bienvenida a ReviewBox y te invitamos a acompañarnos a conocer todo sobre los analgésicos.

Conocemos como analgésicos a los medicamentos que ayudan a calmar el dolor, pero existen varios tipos y puede ser un poco confuso saber cuál de ellos nos conviene. Nosotros te mostramos los más destacados del mercado actual y toda la información que necesitas conocer sobre ellos, en beneficio de tu bienestar.

Primero lo más importante

  • Al momento de adquirir un analgésico, es importante conocer de qué manera actúa en nuestro cuerpo, cuál es la manera correcta de tomarlo según la naturaleza de cada uno de ellos y qué tan seguro es mezclarlo junto a otros medicamentos, como los anticoagulantes.
  • Según la Organización Mundial de la Salud, existen 3 categorías cuando hablamos de analgésicos: los no opioides (para el dolor leve), los opioides débiles (para el dolor moderado junto a los no opioides) y los opioides fuertes (para el dolor crónico junto a los no opioides). Nosotros te contaremos todo sobre ellos.
  • Debido a la variedad de opciones que podrás encontrar, es necesario conocer las presentaciones de cada uno de ellos y los casos en los que se emplean, los componentes agregados que pueden potenciar su resultado, el usuario que lo tomará, cómo se adaptan a ciertos casos especiales y qué síntoma puedes aliviar con ellos.

Los mejores analgésicos del mercado: nuestras recomendaciones

El mejor analgésico para descansar sin interrupciones

El Flanax Nocto es un medicamento del laboratorio Bayer con propiedades antiinflamatorias, antipiréticas y analgésicas, creado principalmente para mejorar el insomnio causado por dolores leves o moderados, como musculares, menstruales, de cabeza y similares. Esta versión cuenta con 20 comprimidos que aliviarán dolores hasta por 12 horas en personas mayores de 12 años de edad.

El mejor analgésico para tu mascota

Si tu mascota sufre constantemente de dolores y picazón en su piel, es posible que comience a frotarse y todo empeore. Este analgésico para uso veterinario puede ser una opción ideal para estos casos en perros y gatos. Además, tiene propiedades antiinflamatorias para ayudarles a conseguir el alivio de forma práctica. Esta presentación en spray incluye 236 mililitros.

El analgésico más empleado para el dolor de cabeza

La Aspirina es mundialmente conocida por su eficiencia al momento de sanar dolores de cabeza, disminuir la fiebre y calmar dolores asociados a reumatismo; y es por eso que no podemos excluirla de esta lista. Este modelo de laboratorios Bayer incluye 100 tabletas de 500 gramos, y también puede ser empleado en caso de dolor de muelas y oídos.

Guía de Compra

Quizá al momento de comprar o consumir uno surjan ciertas dudas, y es por ello que no podemos pasar por alto ciertos datos importantes sobre ellos. Aquí te ayudamos a aclarar algunas de las dudas más frecuentes sobre los analgésicos.

Además de ayudarte a calmar dolores de cabeza, también pueden disminuir dolores en muelas, oídos y otros. (Foto: Antonio Guillem / 123rf)

¿Cómo funcionan los analgésicos?

Cuando ocurren eventos como golpes, lesiones, quemaduras y similares, las células que se dañan en el área maltratada liberan una sustancia llamada prostaglandina, la cual alerta inmediatamente al cerebro y este envía sensaciones de dolor a las terminaciones nerviosas presentes en dicha área.

Cuando ingieres analgésicos no opioides, estos actúan sobre tus células

Cuando ingieres analgésicos no opioides, estos actúan sobre tus células, terminaciones nerviosas y cerebro. Buscan disminuir o detener la cantidad de prostaglandina liberada para que tu cerebro deje de enviar instrucciones que se reflejen como dolor.

Analgésicos de opioides fuertes, opioides débiles o no opioides - ¿A qué debes prestar atención?

Cada uno de los tipos de analgésicos cuenta con sus ventajas y riesgos, por eso aquí los desglosamos y explicamos con detalle. Según la clasificación de la Organización Mundial de la Salud, puedes encontrarlos como opioides fuertes, opioides débiles y no opioides.

No opioides. Estos conforman el primer escalón analgésico de la OMS, ya que son los menos potentes y se emplean en caso de dolor leve, como de cabeza, de muela y similares. Cuenta con un techo analgésico, por lo que luego aumentar una cierta cantidad de dosis, no aumentará el alivio. Algunos ejemplos son aspirina, ibuprofeno y paracetamol.

Opioides débiles. Pueden combinarse con los no opioides en caso de no ser suficiente, para aumentar la intensidad de su efecto. Se emplean en dolor moderado y pueden generar dependencia y estreñimiento. Estos también cuentan con un techo analgésico definido y pueden encontrarse en tramadol, codeína, oxicodona, hidrocodona y similares.

Opioides fuertes. Estos suelen ser los más potentes y tienden a emplearse con los no opioides cuando los opioides débiles son insuficientes ante un dolor grave. Ya que son estupefacientes, estos deprimen el sistema nervioso centran durante las primeras dosis. Algunos de ellos son la morfina, fentanilo, heroína, hidromorfona, entre otros.

No opioides Opioides débiles Opioides fuertes
Aplicación Dolor leve Dolor moderado Dolor grave
Intensidad Limitada Potente Muy potente
Desventaja Tienen techo analgésico Techo analgésico Son sustancias estupefacientes
Algunos de ellos Aspirina, ibuprofeno, diclofenaco, paracetamol, acetaminofén, etc. Tramadol, codeína, oxicodona, hidrocodona, etc. Morfina, fentanilo, heroína, hidromorfona, etc.

¿Cómo debo tomar analgésicos?

Los analgésicos no opioides suelen ser de venta libre (es decir, sin prescripción médica) cuando su dosis es baja. Estos pueden emplearse en caso de fiebre, dolores musculares, inflamación (cuando tienen estas propiedades) y otros tipos de molestias. Sin embargo, es importante cuidar la dosis que ingerimos.

Cada uno de ellos cuenta con instrucciones que indican cuál es la dosis recomendada y cuál debe ser la dosis máxima al día. Si tu malestar persiste y no notas mejoría, es importante que consultes lo antes posible con un profesional de la medicina.

¿Se puede tomar analgésicos junto a anticoagulantes?

Algunos analgésicos no opioides como la aspirina, ibuprofeno, naproxeno, entre otros, pueden aumentar el riesgo de sufrir hemorragias, si el paciente está consumiendo a su vez anticoagulantes como Warfarina, Eliquis, Xarelto o Pradaxa.

Por esta razón, se recomienda consultar con un especialista médico antes de ingerir analgésicos en estos casos, y es probable que la opción ideal sea el acetaminofén en su presentación simple (sin componentes agregados como la cafeína o la codeína).

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¿Sabías que el paracetamol y el acetaminofén es el mismo fármaco analgésico? También puedes encontrarlo como acetaminofeno

Criterios de compra: factores que te permiten comparar y calificar los distintos modelos de analgésicos

Es necesario tomar en cuenta ciertos aspectos antes de elegir un analgésico para ti. Existen diversas presentaciones, componentes agregados y otros factores que determinarán qué opción es la recomendada en cada caso.

  • Presentación
  • Componentes agregados
  • Usuario
  • Casos especiales
  • Síntoma

Presentación

Encontrarás analgésicos en diversas presentaciones, sin embargo, las más frecuentes siempre serán las píldoras, los atomizadores o spray, y los ungüentos. Aquí te hablamos un poco de ellos y en qué caso conviene emplearlos.

Píldoras. Estas es la presentación que verás con mayor frecuencia. Puedes encontrar acetaminofén, aspirina, entre otros. Dependiendo de la dosis y la presentación, será necesario tomar 1 o 2 de ellas cada 6, 8 o 12 horas, y son útiles en caso de dolores localizados, dolores musculares, fiebres y más (según sea su naturaleza).

Spray. Son los más empleados cuando de mascotas se trata, gracias a la comodidad de su uso y al alivio (localizado) inmediato que suelen generar. Puede utilizarse en caso de comezón, irritación, inflamación y dolores en zonas específicas, según indiquen las instrucciones del producto.

Ungüento o gel. Suelen emplearse en caso de inflamaciones, dolor reumático y traumático, como las ocasionadas por esguinces y lumbago. Usualmente deben aplicarse acompañados de un suave masaje para extender la cantidad de producto de manera uniforme. Se encuentra tanto para uso humano como para mascotas.

Componentes agregados

Algunos analgésicos incluyen, además de su base analgésica, otros elementos que ayudan a potenciar su efecto o a hacerlo más apto para ciertas ocasiones. Aquí te mostramos algunas de las variantes más frecuentes. Recuerda que en todos los casos es importante consultar a tu médico antes de adquirirlo.

Codeína. El acetaminofén puede encontrarse junto a la codeína para lograr un alivio más efectivo en dolor moderado, o en casos de tos intensa. Este componente es un analgésico opioide débil que suele consumirse por vía oral. Es importante que sea recetado por un especialista para monitorear cualquier efecto secundario.

Cafeína. Estudios han determinado que la cafeína puede ayudar a brindan un mejor efecto analgésico junto a medicamentos como el ibuprofeno y el paracetamol, ya que permite una más rápida absorción de estos. A su vez, genera un efecto estimulante en el sistema nervioso (lo que ocurre al tomar café).

Relajante muscular. Estos componentes (como el carisoprodol) logran un buen efecto junto a los analgésicos (como el naproxeno) a aliviar molestias como dolores musculares, inflamaciones y tensión en zonas localizadas, gracias a su efecto antiespasmódico.

Usuario

Antes de seleccionar un analgésico, es importante conocer quién será su usuario frecuente para tener en cuenta sus limitaciones y posibles reacciones al medicamento. En este caso, dividiremos la categoría en personas adultas, niños menores de 12 años y mascotas.

Adultos. La mayoría de los analgésicos no opioides puede emplearse con libertad en los adultos (siguiendo las dosis recomendadas) a menos que exista algún contexto que amerite una mejor revisión de los medicamentos a ingerir, como embarazo, lactancia, hipertensión, diabetes y similares (de esto hablaremos más adelante).

Niños. No todos los analgésicos no opioides son aptos para los niños. En casos como fiebre, dolor de cabeza o dolores causados por golpes o infección (de oído, por ejemplo), se suele emplear el acetaminofén como opción segura, siguiendo siempre las indicaciones pediátricas al respecto.

Mascotas. Medicamentos como aspirina, ibuprofeno, ketoprofeno y naproxeno también son empleados para aliviar dolor en mascotas como gatos y perros. Pueden administrarse por vía oral, parenteral respiratoria y tópica, siendo esta última la más frecuente cuando existen molestias superficiales como comezón e irritación.

(Foto de imagen destacada: olegdudko / 123rf)

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